Por esta zona de Francia fluyen ríos generosos, con valles bien perfilados, hay castillos y ciudades medievales, algunos de "los pueblos más bellos de Francia".
Dordoña es un departamento de la región francesa de Nueva Aquitania. El departamento de Dordoña también recibe su antiguo nombre: Perigord. Este nombre se remonta a la época romana y representaba a la antigua provincia, designando un territorio mayor que la actual Dordoña.
Durante la creación de los departamentos en la época de la Revolución Francesa, Dordoña recibió el nombre del río principal que la atraviesa.
Hoy en día, Périgord y Dordoña son sinónimos y designan el mismo territorio, vinculado a los valores de autenticidad a los que están apegados sus habitantes.
En general, hoy el Perigord evoca más los vinos y la gastronomía, mientras que la Dordoña se asocia más con la naturaleza, el verdor y las actividades al aire libre.
La Dordoña posee un patrimonio prehistórico excepcional y, después de París, es el departamento francés con mayor número de monumentos y lugares históricos, 15 de los cuales están clasificados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
También alberga multitud de pueblos medievales y al menos 1.000 castillos, molinos de agua y exuberantes valles famosos por sus pintorescos paisajes.
Comenzamos el viaje con una parada para visitar la ciudad amurallada de CARCASONE..
Durante casi 1000 años, la Dordoña fue un territorio clave durante toda la época medieval. Entre católicos y protestantes, señoríos y reino de Francia, feudalismo y caballería, el Périgord estuvo en el centro de todas estas cuestiones, lo que explica en parte su reputación de región con 1001 castillos.
Su relieve está caracterizado por altiplanos calcáreos erosionados por los ríos, ofreciendo así preciosos valles rodeados de grandes acantilados que desde la prehistoria han sido habitados.
Habitada inicialmente por el pueblo galo de los petrocorii, y sometido por los romanos, la región se organizó como condado por los merovingios. Con el feudalismo, dependió, en repetidas ocasiones, de los duques de Aquitania, de los de Angulema y de los de la Marca. Su dinastía condal desciende del conde de la Marca.
Esta posesión se limitaba a algunos castillos y no pudo desplegarse porque se encontraba entre los territorios que cobijaba el rey de Inglaterra. Como país de frontera, fue saqueado en repetidas ocasiones durante la guerra de los Cien Años, hasta el 1453. Los últimos condes de la dinastía local fueron desposeídos por el rey Carlos VI (1398) y el Périgord pasó sucesivamente a las casas de Orleans (1400), de Penthièvre (1437), y de Albret (1481). Enrique IV lo fusionó definitivamente con el dominio real.
Lloret de Mares uno de los principales destinos turísticos de la Costa Brava. Sus playas y calas son un gran polo de atracción para los visitantes que desean disfrutar del sol. Lloret también dispone de una oferta cultural y de una gran variedad de actividades acuáticas para disfrutar del turismo activo y de aventura.
Entre las principales propuestas culturales que nos ofrece Lloret, podemos destacar el rico legado indiano que queda reflejado en espacios como Can Font, el magnífico jardín novecentista de Santa Clotilde que ha sido plató de rodaje de grandes producciones cinematográficas, o las históricas hermitas que se encuentran diseminadas a través del municipio y que, juntas, crean una ruta cultural muy recomendable.
Además, Lloret de Mar cuenta con una trepidante vida nocturna que satisface todos los gustos. Desde bares y pubs hasta discotecas de renombre internacional, el municipio ofrece una amplia gama de opciones para divertirse después de la puesta de sol. Los visitantes pueden comenzar la noche con una copa en alguno de los muchos locales del centro, para luego bailar hasta la madrugada en las discotecas situadas a la orilla del mar. Lloret de Mar es el lugar perfecto para disfrutar de la magia de las noches de la Costa Brava.
Pero no nos engañemos, Lloret se ha convertido en un gran bazar lleno de tiendas de souvenirs, lleno de bares y restaurantes de Fast food y repleto de locales de ocio para la gente joven. Así, sus calles están repletas de visitantes extranjeros y numerosos grupos de niños y jóvenes que acuden a Lloret a competiciones deportivas. Realmente como visitante, me ha encantado Lloret, pero al tiempo me ha agobiado, será por el tiempo, no por el tiempo que hizo, sino por el tiempo que hace que nacimos.......
Aun teniendo nuestro hotel en Lloret, nos dio tiempo a visitar Palamós y disfrutar de una magnífica comida en el prestigioso restaurante "Can Blau" disfrutando de las famosas "gambas de Palamós".